Hablaré de mi, y no de nosotros.
Un aquí ahora, volver de un lugar mágico, con una persona llena de energía positiva, bajar del cielo, y volver a una realidad, que quiero que se distorsione.
Sonrisas. Miradas. Atardeceres. Momentos que sólo lo podría definir un olor... algo tan indescriptible como eso, un olor. Algo tan intenso y efímero que te hace recordar aquel instante tan libre.
Hablo de tocar la felicidad con las manos, paz interior a pesar de un dolor aterrador en la cabeza.
En fin. No quiero seguir hablando por hoy.